Presentación
En el Yoga hay muchas formas y variaciones, las diferentes escuelas tienen lineas trazadas sobre la metodología del Yoga y trabajan sobre los niveles del ser y de la existencia. Una de las formas genéricas del Yoga más conocida es el Hatha Yoga. Ha es el Sol y Tha es la Luna. Hatha Yoga es pues la unión del Sol y la Luna que simbólicamente significan el principio masculino y el femenino, la acción y la recepción, el hacer y el deshacer, inspirar y expirar, etc… Podríamos explicarlo también con la dualidad Ténica-Ambiente. Cualquier acción modifica mi realidad y el ambiente que vivo. Como más me sensibilizo a los ambientes, más consciencia puedo ocupar y como mas fina es la técnica también puedo introducirme en ambientes más sutiles y amplios.
Como elementos principales del Hatha Yoga encontramos, según Patanjali, ocho grados o aspectos que forman los miembros de ese cuerpo global yóguico. Estos aspectos se van integrando bien parcialmente, bien simultáneamente, pero todos están presentes en el camino del Yoga.
Estos ocho elementos, grados o miembros son:
- Yama: la actitud hacia mi exterior
- Niyama: la actitud hacia mi mismo
- Asana: la postura física correcta
- Pranayama: el control y alargamiento de la respiración
- Pratyahara: la abstracción de los sentidos
- Dharana: la capacidad de dirigir la mente
- Dyana: la capacidad de interacción con el objeto de comprensión
- Samadhi: la integración completa con el objeto de comprensión
Siempre que deseamos dividir o clasificar algún tema u objeto nos situamos en el campo de la limitación. Limitar es someter al objeto de nuestro estudio a una división que, sin lugar a dudas, cercenará el real significado del objeto estudiado. Hecha esta observación y ciñéndonos a lo que la tradición del yoga nos transmite, empezamos a explicar un poco de cada Anga o miembro.
NIYAMA
La actitud conmigo mismo
Como complemento de nuestras actitudes hacia el exterior, en relación con los seres que nos rodean, los Niyama nos indican actitudes que podemos aplicarnos a nosotros mismos, hacia nuestro interior. Al igual que los Yama son cinco, y su dimensión, o grado de aplicación, va aumentando a medida que las vamos concienciando en nuestra vida diaria. En un principio podemos reconocer ambientes en los que nos sea más fácil aplicar uno u otro niyama, pero el esfuerzo y la continua introspección, vichara, pueden estimular a nuestro ser para conocer, concienciar y aplicar cada vez más ampliamente Niyama.
Los Niyama son:
SAUCHA
Limpieza
SANTOSHA
Sentimiento de contentamiento
TAPAS
Esfuerzo continuado
SVADHYAYA
Estudio de si mismo
ISVARA PRANIDANA
Dedicación al Señor
(calidad de acción)
SAUCHA La limpieza, interna y externa.
Para todo bienestar es necesario llevar una limpieza. En lo referente a nuestro exterior, la limpieza del cuerpo, la de nuestro entorno y de nuestros utensilios y, como cada vez se nos plantea más acuciantemente, la de nuestro medio ambiente. Un entorno sucio o descuidado no favorece ningún tipo de acción evolutiva, tanto para nosotros como para los demás y el esfuerzo necesario para remediar una situación de descuido o abandono suele exigir un gran esfuerzo, con la carga de una tensión y de un sacrificio innecesarios. La alimentación sana, suficiente y desprovista de elementos que intoxiquen excesivamente nuestro cuerpo nos facilita este estado de limpieza. El nivel interno tiene que ver con la limpieza del cuerpo, los sentimientos y la mente. La práctica de asanas nos ayuda a limpiar nuestro cuerpo y eliminar las resistencias y toxinas que en el se acumulan por un comportamiento erróneo, y el pranayama limpia y tonifica nuestros pulmones, oxigena nuestra sangre y libera a nuestro sistema nervioso de sobrecargas y tensiones. Nuestro ser necesita, aún más que la limpieza del cuerpo la limpieza de nuestros sentimientos y de nuestras actitudes mentales erróneas. Así pues el detectar, comprender y situarnos en el camino de corregir estas actitudes emocionales no deseables es otro tipo de limpieza . Igualmente el eliminar del intelecto (buddhi) todo tipo de pensamientos que dispersen nuestra concentración en el momento presente y ensucien nuestra materia mental (citta) lo conseguiremos mediante el estudio del ser (svadyaya) y las prácticas regulares de concentración (dharana) y meditación (dyana). La limpieza , al desarrollarse, señala lo que debe ser constantemente cuidado y lo que es eternamente limpio. Lo que se deteriora es exterior. Lo que no se deteriora está, profundamente, en nuestro interior. Además, llegamos a ser capaces de reflexionar sobre la muy profunda naturaleza de nuestra propia individualidad, incluyendo la fuente de la percepción, sin sufrir la distracción de los sentidos y libres de la comprensión defectuosa acumulada en el pasado.
SANTOSHA El contentamiento, o facultad de sentirse a gusto con lo que se posee y lo que no se posee.
Cuando realizamos acciones diversas podemos sentirnos satisfechos o insatisfechos por las mismas. La insatisfacción surge de una injusta valoración del resultado de nuestras acciones o de nuestra situación. Quizas esperamos más, pero lo que tenemos o disfrutamos en cada momento es lo único que tiene visos de realidad; el resto es ilusión. Ajustarnos a nuestras posibilidades y aceptar nuestra situación presente como lo mejor, nos produce este estado de contentamiento. El resultado de unir nuestra felicidad a la adquisición de posesiones o a que los demás cumplan las expectativas que sobre ellos proyectamos sólo produce una felicidad temporal y condicionada. La riqueza siempre va unida a la satisfacción del momento presente, no es más rico el que más posee si no el que menos necesita. El resultado del contentamiento es la felicidad completa.
TAPAS La eliminación de las impurezas que hay en nuestro organismo físico y mental por la práctica de hábitos correctos de sueño, ejercicio, nutrición, trabajo y relajación.
La palabra tapas deriva de la raíz tap que significa abrasar, arder, consumir por el fuego. Indica, por lo tanto un ardiente esfuerzo para transitar por el camino trazado, y comporta un trabajo de purificación, autodisciplina y moderación. La aspiración hacia un determinado fin o estado requiere un esfuerzo continuado para cumplir con la propia afirmación, sin este esfuerzo continuado la aspiración queda truncada quedando a merced del desaliento y la insatisfacción. En la vida cotidiana, la atención a cada uno de nuestros actos y la voluntad serena de pureza y calidad en cada uno de ellos, es la expresión de tapas, el ardiente deseo de mejorar en todo nuestro ser. Mediante tapas, el yogui desarrolla las mejores cualidades para su cuerpo, su mente, y su espíritu, y gana en disposición de carácter, valor, sabiduría, integridad, rectitud y simplicidad. La eliminación de las impurezas permite un funcionamiento más eficaz del cuerpo.
SVADHYAYA El estudio y la necesidad de revisar y evaluar nuestros progresos.
Sva significa “uno mismo” y adhyaya significa estudio o educación y también acercarse. Podríamos decir que Svadhyaya tiene los significados de “estudio de uno mismo” y de “acercarse a uno mismo”. La educación de uno mismo consiste en fomentar lo mejor que vive en el interior de la persona. Svadhyaya no es sólo la educación o enseñanza que se pueda recibir de un maestro o de un libro de sabiduría, si no la reacción que esas palabras o enseñanzas producen en nosotros mismos y que nos acercan a la realidad que ocupamos y, a partir de ahí, nos va a permitir nuestra mejora y evolución. Para establecer svadhyaya en nosotros mismos, es recomendable el contacto y el aprendizaje con personas que tengan un nivel espiritual y moral superior al nuestro, pues sólo con una buena referencia podemos mejorar nuestros actos, nuestros conocimientos y nuestro espíritu. La lectura de libros sagrados y de las enseñanzas de maestros son un camino recto para que nuestro ser interior se nos aparezca y podamos entrar en comunión con la sabiduría. El estudio llevado a su más alto grado, nos acerca a fuerzas superiores que ayudan a comprender lo más complejo.
ISVARA PRANIDHANA La veneración de una inteligencia superior o aceptación de nuestros límites frente a Dios.
Isvara significa Dios; pranidhana prosternación , o sea “rendir amor a Dios”. En Yoga, esta aceptación de Dios es optativa, es decir, no tenemos que aceptar una noción de Dios para entender Yoga. Entonces, el significado dado a Isvara pranidhana es una atención especial a nuestros actos. Cuando actuamos ponemos más el acento en la calidad de la acción que en el fruto de la acción. Isvara paranidhana es el ofrecer nuestras acciones al Ser desprovisto de ignorancia, a lo Absoluto, en el cual somos. Este ofrecimiento nos permite abandonar el concepto de una vida miserable y bañada en el error para abrirnos a una vida llena de deseo de mejora de autoafirmación como participantes en la magna realización del Ser, de la existencia llena de conocimiento y felicidad no condicionada. La experiencia de Isvara es la de sentirse continuamente protegido bajo un manto de bondad y amor, pues aquel que ha llegado a El experimenta la bienaventuranza y la confianza. Venerar a Dios proporciona la capacidad de comprender completamente cualquier objeto que se elija. “El cuerpo es la raíz del cielo. El que se da cuenta de la realidad del cuerpo puede llegar a conocer la realidad del Universo.”
Mario Balagué
Tortosa, Enero de 1998
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