LOS 8 ELEMENTOS DEL YOGA. 8.06. DHARANA, LA CAPACIDAD DE DIRIGIR LA MENTE


Presentación

En el Yoga hay muchas formas y variaciones, las diferentes escuelas tienen lineas trazadas sobre la metodología del Yoga y trabajan sobre los niveles del ser y de la existencia. Una de las formas genéricas del Yoga más conocida es el Hatha Yoga. Ha es el Sol y Tha es la Luna. Hatha Yoga es pues la unión del Sol y la Luna que símbolicamente significan el principio masculino y el femenino, la acción y la recepción, el hacer y el deshacer, inspirar y expirar,etc… Podriamos explicarlo también con la dualidad Ténica-Ambiente. Cualquier acción modifica mi realidad y el ambiente que vivo. Como más me sensibilizo a los ambientes, más consciencia puedo ocupar y como mas fina es la técnica también puedo introducirme en ambientes más sutiles y amplios.

Como elementos principales del Hatha-Yoga encontramos, según Patanjali, ocho grados o aspectos que forman los miembros de ese cuerpo global yóguico. Estos aspectos se van integrando bien parcialmente, bien simultaneamente, pero todos estan presentes en el camino del Yoga.

Estos ocho elementos, grados o miembros son:

  • Yama: la actitud hacia mi exterior
  • Niyama: la actitud hacia mi mismo
  • Asana: la postura física correcta
  • Pranayama: el control y alargamiento de la respiración
  • Pratyahara: la abstracción de los sentidos
  • Dharana: la capacidad de dirigir la mente
  • Dyana: la capacidad de interacción con el objeto de comprensión
  • Samadhi: la integración completa con el objeto de comprensión

Siempre que deseamos dividir o clasificar algún tema u objeto nos situamos en el campo de la limitación. Limitar es someter al objeto de nuestro estudio a una división que, sin lugar a dudas, cercenará el real siginificado del objeto estudiado. Hecha esta observación y ciñendonos a lo que la tradición del yoga nos transmite, empezamos a explicar un poco de cada Anga o miembro.

DHARANA

La capacidad de dirigir la mente

Para poder evitar las fluctuaciones mentales, aparte de conseguir un equilibrio físico y respiratorio que nos permita situarnos en la actitud de observación, hace falta que la mente este firmemente establecida en el lugar presente sin que otras fluctuaciones, ya sean de los sentidos externos o de la memoria de acciones o pensamientos pasados, interfieran en el momento presente (pradiahara).

Pradiahara, permite que la concentración pueda realizarse y así aparece Dharana.

Concentración, estar en el centro, no dispersar, toda la energia ahí. Un flujo de atención desde uno mismo hacia el objeto de la concentración.

La respiración, una zona del cuerpo, un punto, una imagen, un sentimiento, un pensamiento, un concepto, etc. todos pueden ser objetos de mi concentración. Lo único que me hace falta es dirigirme hacia ellos y permanecer ahí.

Dharana es un estado en el que aparecen dos personajes: el observador y el objeto observado.
Es en este estado en el que poco a poco nos iremos acostumbrando a residir con la confianza de que iran apareciendo niveles de sutilidad mayores. En si misma dharana no es más que un paso hacia el siguiente estado en el que la observación, en donde el proceso de observar adquirirá más profundidad.

Al principio, la concentración nos va a parecer difícil, pues la mente no está acostumbrada a la fijeza y van a ir apareciendo elementos de perturbación. Por ejemplo: el cuerpo que nos envia mensajes de cansancio o tensión; la respiración que se altera; los diferentes mensajes de la mente, que no para de agitarse, etc. Sólo la perseverancia y el abandono nos va a permitir establecernos en el estado de observador-objeto de observación.

Dharana nos va a llevar al siguiente estado, Dhyana.

Mario Balagué

Tortosa, Enero de 1998


LOS 8 ELEMENTOS DEL YOGA. 8.05. PRATYAHARA, LA ABSTRACCIÓN DE LOS SENTIDOS


Presentación

En el Yoga hay muchas formas y variaciones, las diferentes escuelas tienen lineas trazadas sobre la metodología del Yoga y trabajan sobre los niveles del ser y de la existencia. Una de las formas genéricas del Yoga más conocida es el Hatha Yoga. Ha es el Sol y Tha es la Luna. Hatha Yoga es pues la unión del Sol y la Luna que simbólicamente significan el principio masculino y el femenino, la acción y la recepción, el hacer y el deshacer, inspirar y expirar, etc… Podríamos explicarlo también con la dualidad Ténica-Ambiente. Cualquier acción modifica mi realidad y el ambiente que vivo. Como más me sensibilizo a los ambientes, más consciencia puedo ocupar y como mas fina es la técnica también puedo introducirme en ambientes más sutiles y amplios.

Como elementos principales del Hatha-Yoga encontramos, según Patanjali, ocho grados o aspectos que forman los miembros de ese cuerpo global yóguico. Estos aspectos se van integrando bien parcialmente, bien simultáneamente, pero todos están presentes en el camino del Yoga.

Estos ocho elementos, grados o miembros son:

  • Yama: la actitud hacia mi exterior
  • Niyama: la actitud hacia mi mismo
  • Asana: la postura física correcta
  • Pranayama: el control y alargamiento de la respiración
  • Pratyahara: la abstracción de los sentidos
  • Dharana: la capacidad de dirigir la mente
  • Dyana: la capacidad de interacción con el objeto de comprensión
  • Samadhi: la integración completa con el objeto de comprensión

Siempre que deseamos dividir o clasificar algún tema u objeto nos situamos en el campo de la limitación. Limitar es someter al objeto de nuestro estudio a una división que, sin lugar a dudas, cercenará el real significado del objeto estudiado. Hecha esta observación y ciñéndonos a lo que la tradición del yoga nos transmite, empezamos a explicar un poco de cada Anga o miembro.

PRATYAHARA

La abstracción de los sentidos

Si nuestra mente está receptiva a los sentidos externos sin ningún tipo de control o de conciencia, nos veremos continuamente afectados por un proceso de acción-reacción con el medio ambiente. Por ejemplo: una impresión auditiva musical nos activa la mente que me puede llevar a decidir si me gusta o no, dependiendo de la fluidez de mi mente o de los recuerdos que yo tenga y que puedan asociarse a esa música me veré impelido a determinar mi comportamiento con respecto a esos sentidos, o bien apagar el transistor, o bien canturrear, etc. Estoy siendo influenciado. Para observar y poder comprender los estados sutiles de mi conciencia, necesito apagar, de alguna manera, ese ruido de fondo de los sentidos para que mi atención pueda dirigirse hacia un lugar determinado y no dispersarse.
Al proceso de abstracción de los sentidos, se le llama pradiahara.

Todos hemos experimentado momentos en los que nuestros sentidos se han visto relegados a un segundo término, sobre todo cuando realizamos algún tipo de concentración, preferentemente gozoso. Por ejemplo: cuando estamos en el cine absortos en la película no atendemos la conversación del vecino de al lado; o cuando estudiamos no oímos los ruidos de la calle; o cuando nos fijamos en algún chico o chica en una fiesta, no vemos a los demás, etc.

Pradiahara o bien aparece cuando la concentración es suficientemente importante o bien puede irse provocando cuando se utilizan técnicas específicas para ello.

Mario Balagué

Tortosa, Enero de 1998


BARAKA


(viernes 10 febrero, Tetería Marrakech, Benalmádena Pueblo)

FICHA TÉCNICA
Título Original: Baraka
Año: 1992
Director: Ron Fricke
Guión: Ron Fricke, Genevieve Nicholas, Mark Magidsen, Bob Green
Música: Varios
Fotografía: Ron Fricke
Reparto: Documentary
Productora: Magidson Films
Duración: 100 min

SINOPSIS

Aclamado documental sobre la naturaleza del planeta Tierra. Rodada en 24 países diferentes, trata de captar la esencia de la naturaleza y la cultura de la humanidad y sus costumbres, al tiempo que señala las formas en las que el ser humano se relaciona con su medio ambiente. La aparente fragilidad de la vida humana es contrastada con la grandeza de sus obras, subrayándose la desigual relación entre hombre y naturaleza. Baraka no tiene argumento lineal, ni personajes ni diálogos, pero, en medio de estos enormes contrastes, la espiritualidad de la humanidad surge como el elemento más importante que la distingue de otras especies. Un mundo más allá de las palabras. (FILMAFFINITY)

RESEÑA

“Baraka” se inserta en la nueva tradición del documental, cuyas obras importantes incluyen a “Koyaanisqatsi” (1983) y “Powaqqatsi” (1988) del estadounidense Reggio y la más reciente “Microcosmos” (1996) de los franceses Claude Nuridsany y Marie Pérennou. Todas estas cintas concentran su poder narrativo en una mezcla, aparentemente casual, de imágenes, música y sonidos naturales o artificiales. Asimismo, comparten una visión propia de los umbrales de un nuevo siglo: la reflexión sobre las complejas relaciones que los seres humanos hemos establecido con la naturaleza y con los medios ambientes que hemos creado.
El título de “Baraka” proviene de la palabra de origen Sufi -una comunidad religiosa islámica- que significa “aliento de vida”. A partir de esta premisa, la mancuerna integrada por el director Fricke y el productor Magidson crearon un poema visual místico de proporciones globales. Carente de palabras y con una línea temporal fragmentada, ‘”Baraka” es un filme que lo mismo comenta acerca de la santidad que del materialismo, en una escala íntima, muy cercana a las emociones de los espectadores.
La música se ha constituído en elemento esencial de la nueva tradición documental y la banda sonora de “Baraka” no es la excepción. Las composiciones de Michael Stearns contribuyen a aumentar la intensidad con que se perciben las imágenes de la cinta, proporcionando al espectador una experiencia casi extra-sensorial.

CRÍTICA

Por Fej Delvahe

UNO DE LOS MEJORES DOCUMENTALES DE TODA LA HISTORIA DEL CINE DOCUMENTAL
Suerte. Baraka. La mayoría de los que salen en este film casi seguro que nunca lo verán. Nosotros, aquellos que lo hemos visto, podemos dar gracias al universo entero por la suerte de haber contemplado una obra de arte tan hermosa.

Comienza acentuando la idiosincrasia del máximo representante de la inteligencia en nuestro universo conocido, el ser humano, como homo religiosus, y finaliza también dejando latir esta característica naturalmente antropológica de apertura a la Trascendencia. Maravillosa película documental que quedará registrada como arte fotográfico espléndido, de culto, de contemplación, de oración, de talento singular para abrirnos a la inmensidad, preciosidad y desencantos de nuestro mundo.

Ron Fricke nos regala una bellísima exposición de escenas del planeta Tierra y de lo que lo alberga, con el sólo acompañamiento de música meditativa y sonidos ceremoniales. También nos presenta una aguda denuncia y crítica sin palabras de los estragos que el ser humano le causa a su madre Naturaleza: por ejemplo, la belleza de ésta junto a la fealdad de las numerosas edificaciones para agrupar a miles de personas pobres o de clase media; la esclavización, mecanización y animalización de los seres humanos (alternando imágenes de multitudes de personas pasando velozmente por puertas, escaleras mecánicas, estaciones o calles, con otra similares de huevos y pollitos transportados por cintas mecánicas, catalogados y seleccionados hasta acabar integrando jaulas de granjas para el consumo); los megabasureros de las grandes urbes con legiones de excluídos rebuscando en la basura para sobrevivir diariamente; la militarización y enajenación de la gente a la par que muestras de lo que fueron los holocaustos nazi y el de los gemeres rojos en Camboya; los restos de grandes civilizaciones junto a los restos de humanos concretos incinerados en las orillas del río Ganges; etc. Y un epílogo donde aparece la cabeza por detrás de un hombre orando y a continuación diversos panoramas celestiales con estrellas y nubes que pasan a cámara rápida e indican que a fin de cuentas nuestra gran evolución con la belleza e inteligencia de toda la Naturaleza planetaria en su conjunto, quedamos supeditados al misterio de la inmensidad espacial y celestial que nos envuelve.

Sencillamente: uno de los mejores documentales o quizás el mejor de todos los que he visto en mi vida, encantador e inolvidable.


FRECUENCIAS SOLFEGGIO Y OTROS SONIDOS NEUROLÓGICOS


Aquí se trascribe una gran parte de la conferencia entregada por el músico Carlos Laza que explica muy bien lo que son las frecuencias Solfeggios.

“Es una técnica que en el tiempo prácticamente se ha perdido, frecuencias que fueron dadas, de donde tenemos conocimiento, en los cantos gregorianos y producían un efecto muy especial tanto en los que cantaban como los que asistían a las misas, un efecto que incluso llegó a preocupar tanto a las jerarquías eclesiásticas que en el tiempo prácticamente se han perdido.”

“Estas seis frecuencias que vienen del himno a San Juan Bautista, en el cual en cada una de las primeras sílabas de cada palabra con la que comenzaba este himno, (los cantores) le daban la entonación que después fueron llamadas las frecuencias de solfeggios. Estas primeras silabas tenían la característica de que cada una de ellas estaba en un tono superior a la que le precedía y además terminando en vocal con lo cual daba la posibilidad de ser cantada muy bien. La doble característica que tiene el haber cogido la música y haberla estructurado, en cierta medida nos dio la consecuencia de que por un lado nos separáramos de esta música, la llamada Frecuencia del Solfeggios, que estaba constituida de una manera tal que se conectaba muy bien con todo lo que era la parte espiritual.”

“El canto Gregoriano manejaba estas frecuencias, y por ello estos coros realizaron sanaciones milagrosas entre los monjes y los feligreses que los escuchaban.

Era una música que liberaba algo dentro del cuerpo; incluso dentro de la secuencia que mas adelante se ha descubierto con respecto a la estructura del universo, se habla que estas seis frecuencias están aparejadas con lo que es la secuencia primordial de emanación, como estructura geométrica para la creación de todo el universo, o sea estamos hablando de algo de significación increíble.”

“Hoy se afina la nota La a 440 HZ ciclos por segundo y en aquel momento se estaba trabajando a 415 poco a poco se fue subiendo a 430 y hasta que llegamos al día de hoy a 440, pero lamentablemente aquí nos íbamos separando de la frecuencia original, esta frecuencia original que no es originalmente este UT que inicialmente era de 396 HZ realmente no era el Do como se planteaba, se le puso este nombre pero el Do real que se trabaja hoy en día esta mas cerca de 528 que es el Mi, esta es la nota de la transformación incluso la usan lo ingenieros de hoy día los ingenieros genetistas, bioquímicos para reparar las estructuras del ADN que están rotas, o sea a través de la radiónica prácticamente exponiendo la estructura del ADN. Estos sonidos que vemos que pueden reestructurar, entonces estamos hablando de algo realmente que es la vida, la vida nuestra y la que existe no solamente en nuestro planeta sino en este universo.”

UT:    396 Hz -   Frecuencia para liberar el miedo y la culpabilidad

RE:    417 Hz -    Frecuencia para deshacer las situaciones y facilitar el cambio

MI:    528 Hz -   Frecuencia para la transformación y los milagros. Reparación del ADN

FA:    639 Hz -   Frecuencia para la conexión y las relaciones

SOL: 741 Hz -    Frecuencia para el despertar de la intuición

LA:   852 Hz  -   Frecuencia para volver al orden espiritual

Y aqui van algunas melodías en las distintas frecuencias Solfeggios

Frecuencia solfeggio 396Hz UT=DO: para liberar el miedo y la culpabilidad 

           

Frecuencia Solfeggio 528 Hz= MI: para la transformación y los milagros. Reparación del ADN

      

Frecuencia Solfeggio 417 Hz= RE: para la transformación. Transmutación 

Frecuencia 741 Hz= SOL: Expansión de la conciencia

 

Frecuencia Solfeggio 852 Hz= LA: Intuición, volver al órden espiritual 

ACTIVACIÓN DE LA GLÁNDULA PINEAL

VOCALES SAGRADAS

COMPOSICIONES

OTRAS FUENTES

Web donde tenéis composiciones para escuchar con solfeggios, binaurales, ondas puras, cuencos tibetanos, y otros sonidos con influencia neurológica.

Otra web con binaurales, ruidos blancos y tonos para escuchar.

CANTOS GUTURALES DE MONGOLIA

CANTOS TIBETANOS

UNUSUAL DIDGERIDOO

MONJES GYUTO

MANTRAS Y CANTOS BUDISTAS TIBETANOS


LOS 8 ELEMENTOS DEL YOGA. 8.04. PRANAYAMA, EL CONTROL Y ALARGAMIENTO DE LA RESPIRACIÓN


Presentación

En el Yoga hay muchas formas y variaciones, las diferentes escuelas tienen lineas trazadas sobre la metodología del Yoga y trabajan sobre los niveles del ser y de la existencia. Una de las formas genéricas del Yoga más conocida es el Hatha Yoga. Ha es el Sol y Tha es la Luna. Hatha Yoga es pues la unión del Sol y la Luna que simbólicamente significan el principio masculino y el femenino, la acción y la recepción, el hacer y el deshacer, inspirar y expirar, etc… Podríamos explicarlo también con la dualidad Ténica-Ambiente. Cualquier acción modifica mi realidad y el ambiente que vivo. Como más me sensibilizo a los ambientes, más consciencia puedo ocupar y como mas fina es la técnica también puedo introducirme en ambientes más sutiles y amplios.

Como elementos principales del Hatha-Yoga encontramos, según Patanjali, ocho grados o aspectos que forman los miembros de ese cuerpo global yóguico. Estos aspectos se van integrando bien parcialmente, bien simultáneamente, pero todos están presentes en el camino del Yoga.

Estos ocho elementos, grados o miembros son:

  • Yama: la actitud hacia mi exterior
  • Niyama: la actitud hacia mi mismo
  • Asana: la postura física correcta
  • Pranayama: el control y alargamiento de la respiración
  • Pratyahara: la abstracción de los sentidos
  • Dharana: la capacidad de dirigir la mente
  • Dyana: la capacidad de interacción con el objeto de comprensión
  • Samadhi: la integración completa con el objeto de comprensión

Siempre que deseamos dividir o clasificar algún tema u objeto nos situamos en el campo de la limitación. Limitar es someter al objeto de nuestro estudio a una división que, sin lugar a dudas, cercenará el real significado del objeto estudiado. Hecha esta observación y ciñéndonos a lo que la tradición del yoga nos transmite, empezamos a explicar un poco de cada Anga o miembro.

PRANAYAMA

El control y alargamiento de la respiración.

La raíz sánscrita AN significa respirar, moverse, vivir; soplo cósmico primordial, principio y sostén de todas las cosas. Ãyama, significa más allá del control (yama), expresa la extensión y la expansión de la respiración. La realización de un asana comporta un determinado tipo de respiración, así, cuando asana esta establecida, pranayama se instala. La conciencia de la respiración es el paso que sucede y acompaña a asana. Esta conciencia es la que nos va a permitir transformar una función fisiológica, la respiración, en algo más. Esa regulación natural respiratoria que cada ser posee puede convertirse en un vehículo de conciencia neurofisiológica y permitirnos descubrir nuestras limitaciones o las adaptaciones que realiza el cuerpo para conservar esa capacidad vital que es la respiración. Pranayama nos va a permitir sentir la respiración y ampliar su movimiento, su profundidad e ir adecuando su ritmo a los objetivos que tengamos. Existe una doble correspondencia entre la actitud mental y emotiva y la respiración. Cualquier alteración organico-funcional, emotiva o mental influye en la respiración. Por ejemplo al tener el estómago lleno, se limita el movimiento diafragmático y se acorta la respiración, en un estado de estrés se tensiona la musculatura de la espalda y también se acorta la respiración. El estado de atención – relajación que empieza en el asana nos va a permitir pues liberar y ampliar esa respiración mejorando así todo el mecanismo básico de intercambio energético (O2- CO2 ) en las células del cuerpo, minimizando el trabajo de todo el organismo (relajación). Las diferentes técnicas de pranayama, tanto las que provienen de la tradición del Yoga como la que lo hacen de las artes marciales (Qi Gong) o del canto (mantras, oracion), nos conducen a estados más sutiles de percepción y nos facilitan el camino hacia técnicas y ambientes mas espirituales y/o mentales. La respiración completa, Nadi sodana, Ujjayi, Kapalabatti o los pranayamas cuadrados son ejercicios básicos de pranayama.

Pranayama nos acerca un estado más sutil y más consciente que nos permite reencontrar el espíritu y acercarnos a una nueva etapa en nuestro Yoga.

 

Mario Balagué

Tortosa, Enero de 1998


EL NEGOCIO DEL YOGA (2006)


Perdimos un link pero encontramos un video.

¡Muchas gracias Mané por tu colaboración! Estoy segura de que todos van a disfrutar de tu aporte.


REDES: MEDITACIÓN Y APRENDIZAJE



COMPRENDIENDO EL MAHABHARATA, COMPRENDIENDO LA INDIA, COMPRENDIENDO LA HUMANIDAD



LOS 8 ELEMENTOS DEL YOGA. 8.03. ASANA, LA POSTURA FÍSICA CORRECTA


Presentación

En el Yoga hay muchas formas y variaciones, las diferentes escuelas tienen lineas trazadas sobre la metodología del Yoga y trabajan sobre los niveles del ser y de la existencia. Una de las formas genéricas del Yoga más conocida es el Hatha Yoga. Ha es el Sol y Tha es la Luna. Hatha Yoga es pues la unión del Sol y la Luna que símbolicamente significan el principio masculino y el femenino, la acción y la recepción, el hacer y el deshacer, inspirar y expirar,etc… Podriamos explicarlo también con la dualidad Ténica-Ambiente. Cualquier acción modifica mi realidad y el ambiente que vivo. Como más me sensibilizo a los ambientes, más consciencia puedo ocupar y como mas fina es la técnica también puedo introducirme en ambientes más sutiles y amplios.

Como elementos principales del Hatha-Yoga encontramos, según Patanjali, ocho grados o aspectos que forman los miembros de ese cuerpo global yóguico. Estos aspectos se van integrando bien parcialmente, bien simultaneamente, pero todos estan presentes en el camino del Yoga.

Estos ocho elementos, grados o miembros son:

  • Yama: la actitud hacia mi exterior
  • Niyama: la actitud hacia mi mismo
  • Asana: la postura física correcta
  • Pranayama: el control y alargamiento de la respiración
  • Pratyahara: la abstracción de los sentidos
  • Dharana: la capacidad de dirigir la mente
  • Dyana: la capacidad de interacción con el objeto de comprensión
  • Samadhi: la integración completa con el objeto de comprensión

Siempre que deseamos dividir o clasificar algún tema u objeto nos situamos en el campo de la limitación. Limitar es someter al objeto de nuestro estudio a una división que, sin lugar a dudas, cercenará el real siginificado del objeto estudiado. Hecha esta observación y ciñendonos a lo que la tradición del yoga nos transmite, empezamos a explicar un poco de cada Anga o miembro.

ASANA

La postura correcta

Asana, significa “postura” y deriva de la raíz sánscrita as, “permanecer, estar, sentarse, estar establecido en una posición determinada”. En los yogasutras de Patanjali, se define asana como la postura en la que existe comodidad (Sukha) además de firmeza y alerta (Sthira). Podemos considerar asana como el primero de los pasos de la “vía del cuerpo” que es el Hatha Yoga. Así, en el conjunto de los angas, o miembros del yoga, asana se corresponde con la conciencia del cuerpo, su regulación y su equilibrio, pranayama se corresponde con la integración del “mental” al ritmo del cuerpo a través de la respiración y dhyana con la experiencia del estado de meditación. El conseguir que una determinada postura, más o menos complicada, pueda realizarse con comodidad y firmeza nos va a aportar un gran número de beneficios, tanto a nivel físico: mejora de la calidad de nuestros músculos, amplitud i flexibilidad articular, reestructuración de nuestra posición anatómica, mejora circulatoria sanguínea y linfática, masaje interno de vísceras; cómo a nivel psíquico – nervioso – glandular: relajación y brillantez de la actitud mental y anímica, dinamización del sistema nervioso central y reequilibrio y tonificación de todo el sistema glandular. La lentitud y la conciencia que se introducen en el movimiento al ejecutar los asana nos proporcionan ese medio terapéutico para, a través su acción sobre todo el cuerpo físico, mejorar nuestra calidad de vida sin necesidad de acudir a tratamientos parciales y/o más agresivos. Podemos comprender también el significado psicológico de la capacidad de poder ejecutar con comodidad y firmeza diferentes posturas. Una postura es también una actitud, una manera de situarse ante las situaciones y acontecimientos de la vida, por ejemplo: cambiar de postura como sinónimo de cambiar de actitud. El dominio o facilidad en la ejecución da asanas nos facilita de una manera natural esta actitud.

La clasificación de asana se puede hacer desde varios puntos de vista:

Postural. En la que clasificaremos los asana según su posición en el espacio.

- Posturas verticales.
- Lateralizaciones.
- Flexiones.
- Extensiones
- Equilibrios.
- Inversiones.
- Torsiones
- Posturas sentadas.

Simetría. Con respecto a un eje central-vertebral.

- Simétricas:

  • el alineamiento
  • el estiramiento
  • el enrosque
  • el desenrosque

- Asimétricas:

  • la flexión lateral
  • la torsión

Temporal.

- Estáticas.
- Dinámicas.

En los asana tenemos que respetar unos principios que nos creen las condiciones de escucha para una práctica y para relacionarnos con nosotros mismos. Estos principios los podemos dividir en:

Permanentes.

  • Gravedad (¿en que dirección?)
  • Progresión (¿en qué modo?, Vinyasa krama)
  • Compensación (¿en que ritmo?)

Progresivos

  • Respiración
  • Espacio
  • Inmovilidad
  • Consciencia

Estos principios nos conducen al concepto de equilibrio, que en asana se puede definir como equilibrio fisiológico. Descubriendo ese estado de equilibrio más económico y más vital para nuestro cuerpo y nuestro ser. “Aquel que controla la respiración controla la mente. Aquel que controla la mente controla la respiración.”

Mario Balagué

Tortosa, Enero de 1998


LOS 8 ELEMENTOS DEL YOGA. 8.02. NIYAMA, LA ACTITUD HACIA MÍ MISMO


Presentación

En el Yoga hay muchas formas y variaciones, las diferentes escuelas tienen lineas trazadas sobre la metodología del Yoga y trabajan sobre los niveles del ser y de la existencia. Una de las formas genéricas del Yoga más conocida es el Hatha Yoga. Ha es el Sol y Tha es la Luna. Hatha Yoga es pues la unión del Sol y la Luna que simbólicamente significan el principio masculino y el femenino, la acción y la recepción, el hacer y el deshacer, inspirar y expirar, etc… Podríamos explicarlo también con la dualidad Ténica-Ambiente. Cualquier acción modifica mi realidad y el ambiente que vivo. Como más me sensibilizo a los ambientes, más consciencia puedo ocupar y como mas fina es la técnica también puedo introducirme en ambientes más sutiles y amplios.

Como elementos principales del Hatha Yoga encontramos, según Patanjali, ocho grados o aspectos que forman los miembros de ese cuerpo global yóguico. Estos aspectos se van integrando bien parcialmente, bien simultáneamente, pero todos están presentes en el camino del Yoga.

Estos ocho elementos, grados o miembros son:

  • Yama: la actitud hacia mi exterior
  • Niyama: la actitud hacia mi mismo
  • Asana: la postura física correcta
  • Pranayama: el control y alargamiento de la respiración
  • Pratyahara: la abstracción de los sentidos
  • Dharana: la capacidad de dirigir la mente
  • Dyana: la capacidad de interacción con el objeto de comprensión
  • Samadhi: la integración completa con el objeto de comprensión

Siempre que deseamos dividir o clasificar algún tema u objeto nos situamos en el campo de la limitación. Limitar es someter al objeto de nuestro estudio a una división que, sin lugar a dudas, cercenará el real significado del objeto estudiado. Hecha esta observación y ciñéndonos a lo que la tradición del yoga nos transmite, empezamos a explicar un poco de cada Anga o miembro.

NIYAMA

La actitud conmigo mismo

Como complemento de nuestras actitudes hacia el exterior, en relación con los seres que nos rodean, los Niyama nos indican actitudes que podemos aplicarnos a nosotros mismos, hacia nuestro interior. Al igual que los Yama son cinco, y su dimensión, o grado de aplicación, va aumentando a medida que las vamos concienciando en nuestra vida diaria. En un principio podemos reconocer ambientes en los que nos sea más fácil aplicar uno u otro niyama, pero el esfuerzo y la continua introspección, vichara, pueden estimular a nuestro ser para conocer, concienciar y aplicar cada vez más ampliamente Niyama.

Los Niyama son:

SAUCHA
Limpieza

SANTOSHA
Sentimiento de contentamiento

TAPAS
Esfuerzo continuado

SVADHYAYA
Estudio de si mismo

ISVARA PRANIDANA
Dedicación al Señor
(calidad de acción)

SAUCHA La limpieza, interna y externa.

Para todo bienestar es necesario llevar una limpieza. En lo referente a nuestro exterior, la limpieza del cuerpo, la de nuestro entorno y de nuestros utensilios y, como cada vez se nos plantea más acuciantemente, la de nuestro medio ambiente. Un entorno sucio o descuidado no favorece ningún tipo de acción evolutiva, tanto para nosotros como para los demás y el esfuerzo necesario para remediar una situación de descuido o abandono suele exigir un gran esfuerzo, con la carga de una tensión y de un sacrificio innecesarios. La alimentación sana, suficiente y desprovista de elementos que intoxiquen excesivamente nuestro cuerpo nos facilita este estado de limpieza. El nivel interno tiene que ver con la limpieza del cuerpo, los sentimientos y la mente. La práctica de asanas nos ayuda a limpiar nuestro cuerpo y eliminar las resistencias y toxinas que en el se acumulan por un comportamiento erróneo, y el pranayama limpia y tonifica nuestros pulmones, oxigena nuestra sangre y libera a nuestro sistema nervioso de sobrecargas y tensiones. Nuestro ser necesita, aún más que la limpieza del cuerpo la limpieza de nuestros sentimientos y de nuestras actitudes mentales erróneas. Así pues el detectar, comprender y situarnos en el camino de corregir estas actitudes emocionales no deseables es otro tipo de limpieza . Igualmente el eliminar del intelecto (buddhi) todo tipo de pensamientos que dispersen nuestra concentración en el momento presente y ensucien nuestra materia mental (citta) lo conseguiremos mediante el estudio del ser (svadyaya) y las prácticas regulares de concentración (dharana) y meditación (dyana). La limpieza , al desarrollarse, señala lo que debe ser constantemente cuidado y lo que es eternamente limpio. Lo que se deteriora es exterior. Lo que no se deteriora está, profundamente, en nuestro interior. Además, llegamos a ser capaces de reflexionar sobre la muy profunda naturaleza de nuestra propia individualidad, incluyendo la fuente de la percepción, sin sufrir la distracción de los sentidos y libres de la comprensión defectuosa acumulada en el pasado.

SANTOSHA El contentamiento, o facultad de sentirse a gusto con lo que se posee y lo que no se posee.

Cuando realizamos acciones diversas podemos sentirnos satisfechos o insatisfechos por las mismas. La insatisfacción surge de una injusta valoración del resultado de nuestras acciones o de nuestra situación. Quizas esperamos más, pero lo que tenemos o disfrutamos en cada momento es lo único que tiene visos de realidad; el resto es ilusión. Ajustarnos a nuestras posibilidades y aceptar nuestra situación presente como lo mejor, nos produce este estado de contentamiento. El resultado de unir nuestra felicidad a la adquisición de posesiones o a que los demás cumplan las expectativas que sobre ellos proyectamos sólo produce una felicidad temporal y condicionada. La riqueza siempre va unida a la satisfacción del momento presente, no es más rico el que más posee si no el que menos necesita. El resultado del contentamiento es la felicidad completa.

TAPAS La eliminación de las impurezas que hay en nuestro organismo físico y mental por la práctica de hábitos correctos de sueño, ejercicio, nutrición, trabajo y relajación.

La palabra tapas deriva de la raíz tap que significa abrasar, arder, consumir por el fuego. Indica, por lo tanto un ardiente esfuerzo para transitar por el camino trazado, y comporta un trabajo de purificación, autodisciplina y moderación. La aspiración hacia un determinado fin o estado requiere un esfuerzo continuado para cumplir con la propia afirmación, sin este esfuerzo continuado la aspiración queda truncada quedando a merced del desaliento y la insatisfacción. En la vida cotidiana, la atención a cada uno de nuestros actos y la voluntad serena de pureza y calidad en cada uno de ellos, es la expresión de tapas, el ardiente deseo de mejorar en todo nuestro ser. Mediante tapas, el yogui desarrolla las mejores cualidades para su cuerpo, su mente, y su espíritu, y gana en disposición de carácter, valor, sabiduría, integridad, rectitud y simplicidad. La eliminación de las impurezas permite un funcionamiento más eficaz del cuerpo.

SVADHYAYA El estudio y la necesidad de revisar y evaluar nuestros progresos.

Sva significa “uno mismo” y adhyaya significa estudio o educación y también acercarse. Podríamos decir que Svadhyaya tiene los significados de “estudio de uno mismo” y de “acercarse a uno mismo”. La educación de uno mismo consiste en fomentar lo mejor que vive en el interior de la persona. Svadhyaya no es sólo la educación o enseñanza que se pueda recibir de un maestro o de un libro de sabiduría, si no la reacción que esas palabras o enseñanzas producen en nosotros mismos y que nos acercan a la realidad que ocupamos y, a partir de ahí, nos va a permitir nuestra mejora y evolución. Para establecer svadhyaya en nosotros mismos, es recomendable el contacto y el aprendizaje con personas que tengan un nivel espiritual y moral superior al nuestro, pues sólo con una buena referencia podemos mejorar nuestros actos, nuestros conocimientos y nuestro espíritu. La lectura de libros sagrados y de las enseñanzas de maestros son un camino recto para que nuestro ser interior se nos aparezca y podamos entrar en comunión con la sabiduría. El estudio llevado a su más alto grado, nos acerca a fuerzas superiores que ayudan a comprender lo más complejo.

ISVARA PRANIDHANA La veneración de una inteligencia superior o aceptación de nuestros límites frente a Dios.

Isvara significa Dios; pranidhana prosternación , o sea “rendir amor a Dios”. En Yoga, esta aceptación de Dios es optativa, es decir, no tenemos que aceptar una noción de Dios para entender Yoga. Entonces, el significado dado a Isvara pranidhana es una atención especial a nuestros actos. Cuando actuamos ponemos más el acento en la calidad de la acción que en el fruto de la acción. Isvara paranidhana es el ofrecer nuestras acciones al Ser desprovisto de ignorancia, a lo Absoluto, en el cual somos. Este ofrecimiento nos permite abandonar el concepto de una vida miserable y bañada en el error para abrirnos a una vida llena de deseo de mejora de autoafirmación como participantes en la magna realización del Ser, de la existencia llena de conocimiento y felicidad no condicionada. La experiencia de Isvara es la de sentirse continuamente protegido bajo un manto de bondad y amor, pues aquel que ha llegado a El experimenta la bienaventuranza y la confianza. Venerar a Dios proporciona la capacidad de comprender completamente cualquier objeto que se elija. “El cuerpo es la raíz del cielo. El que se da cuenta de la realidad del cuerpo puede llegar a conocer la realidad del Universo.”

Mario Balagué

Tortosa, Enero de 1998